Otosan Uchi
De Wiki Leyenda Cinco Anillos juego de Rol
Capital Imperial
Otosan Uchi fue durante más de un milenio la joya de la corona de Rokugán. Era la Ciudad Imperial, y como tal su tamaño era muy superior al de cualquier otro asentamiento del Imperio. La dinastía Hantei gobernó desde Otosan Uchi durante todo su mandato, y Toturi I también se sentó allí en el trono. Por desgracia, las fortunas no siempre favorecieron a la mayor ciudad del hombre, y fueron muchas las ocasiones durante su larga historia que sufrió en gran medida. Cuando el Portavoz de la Sangre, Iuchiban, apareció por vez primera, animó los cadáveres de cientos de honorables ancestros de los cementerios de Otosan Uchi antes de ser derrotado por magistrados leales. Los representantes gaijin de tierras lejanas libraron batalla contra los samuráis de Rokugán cuando se negaron a dejar la corte según les ordenó el Emperador. El enloquecido Hantei XXXIX, poseído por el espíritu de Fu Leng, amasó una enorme fuerza de criaturas de las Tierras Sombrías en el interior de la ciudad, una fuerza que sólo pudo ser derrotada por los ejércitos unidos de los Grandes Clanes. Y Daigotsu, el Señor Oscuro de las Tierras Sombrías, destruyó la ciudad para ocultar su verdadero propósito, el de utilizar el Palacio Imperial para permitir al espíritu de Fu Leng acceder a los Cielos Celestiales y presentar batalla a las mismas Fortunas. Después de aquello, el Campeón del Clan del León decretó, tal vez correctamente, que la ciudad estaba maldita, y su ejército asoló todo aquello que aún continuaba en pie tras el asalto de Daigotsu.
La ciudad en ruinas (desde 1159)
Desde su destrucción, Otosan Uchi se ha convertido virtualmente en una ciudad fantasma, ocupada tan sólo por los desesperados, los culpables y, literalmente, los muertos. Nadie que puede elegir se aventura ni siquiera cerca de ella, a pesar de su relativa proximidad a las prósperas Aldeas Centrales. Bandidos y criminales la convirtieron en su hogar durante un tiempo, pero pronto acabaron siendo consumidos por los enigmáticos Ninube que consideraban a la ciudad como su hogar. Los Ninube fueron asimismo destruidos por el Campeón de Jade y sus fuerzas, y desde entonces muy pocos se han acercado siquiera a la ciudad. Lo que, por supuesto, convierte a la ciudad en el lugar perfecto para que se oculten las fuerzas del Clan Araña. A lo largo de varios meses, el Clan de la Araña ha trasladado con éxito no sólo trabajadores para excavar los túneles y sótanos de la ciudad, sino que también la ha llenado de tropas y de personal de apoyo. Ahora hay miles de guerreros ocultos en el interior de la ciudad, aventurándose fuera tan sólo en pequeños grupos y para completar misiones específicas sin llamar la atención hacia la ciudad en su conjunto. Desde la reciente construcción de Horuitsu Mura, una aldea Mantis dedicada exclusivamente a los magistrados y a su trabajo, el Clan Araña se ha mostrado aún más cauto a la hora de aventurarse fuera de la ciudad, a pesar del hecho de que los dos clanes son aparentemente aliados por el momento.
Función: la función principal de la Ciudad en Ruinas por supuesto ocultar la presencia de una gran cantidad de tropas Araña en una región densamente poblada del Imperio. Aunque la mayor parte del ejército del clan está oculto en el interior de Shinomen Mori, a lo largo de todo Rokugán, una cantidad sorprendente de hombres se encuentras acantonados en las ruinas. Las fuerzas que allí se encuentran sufren el riesgo constante de ser descubiertos por cualquiera que se atreva a aproximarse a las fronteras de la ciudad, pero Daigotsu ha enviado a la ciudad sólo a sus hombres más disciplinados, y por ello hasta ahora han evitado ser detectados. La ciudad sirve también como una especie de depósito de suministros, ya que se pueden encontrar gran cantidad de suministros entre sus ruinas, lo que elimina la necesidad de que el Clan Araña traslade tropas adicionales a la región.
Autoridades: el control de lo que queda de Otosan Uchi recae por completo en manos de dos hombres, muy distintos entre sí pero totalmente devotos a la causa del Clan Araña. Daigotsu Ryudo, un Shireikan que se unió al Clan Araña poco después de su formación, y al que su patrón, el [[Dragón de las Sombras]], ha protegido de la Mancha, controla todos los asuntos de seguridad y adquisición de suministros. Como aún se mantiene puro, Daigotsu confía en que Ryudo actuará sin las en ocasiones ansias violentas que conlleva la Mancha. Las operaciones militares conducidas desde la Ciudad en Ruinas entran dentro de la jurisdicción de Daigotsu Harushi, un hombre despiadado y monstruoso que disfruta cualquier oportunidad de llevar el caos y la violencia a los samuráis de Rokugán. Los dos hombres rara vez se muestran de acuerdo, pero hasta ahora han demostrado ser capaces de trabajar juntos.
Instalaciones: como era de esperar, las instalaciones de la Ciudad en Ruinas son extremadamente limitadas. El espacio para dormir es abundante, al haber varios sótanos que han sido despejados después de que se colapsasen edificios grandes desparramados por toda la zona. De igual forma, hay gran cantidad de espacio de almacenamiento, lo que hace que resulte sencillo almacenar grandes cantidades de suministros cuando se descubren y recuperan. Sin embargo, más allá de eso hay pocas instalaciones. A pesar de todo el Clan Araña de apaña con lo que tiene.
Fuerzas: tanto Ryudo como Harushi tienen el mando de varias legiones, y aunque no están presentes en la Ciudad en Ruinas todas las fuerzas al mando de ninguno de los dos, hay suficientes tropas leales a cada uno de los dos para asegurar que se evita cualquier lucha por el poder desagradable.
• De la Decimoctava a la Vigésima Legión
• De la Vigesimonovena a la Trigésimo primera Legión
• Aproximadamente un centenar de infiltradores Goju
• Aproximadamente treinta shugenjas diversos
